Ventas, costos, canales, cada local. A una conversación de distancia.
Cada semana, alguien en el equipo de Rogers se sentaba a descargar 13 archivos CSV de dos sistemas distintos, pegarlos en una hoja de cálculo maestra y darles formato en un correo. Para cuando alguien lo leía, los números ya eran viejos.
¿Y si la respuesta generaba otra pregunta? Un seguimiento, una mirada más profunda a un local. De vuelta a la hoja de cálculo. Nuevas fórmulas, nuevos filtros, nuevas pestañas. Un par de horas si tenías suerte.
Ahora el dueño, el equipo administrativo y el contador simplemente le preguntan a James. Los mismos datos. Respuestas en segundos.
“Hey James, ¿cómo estamos?”
Lo sabe todo. Siempre actualizado.
“Sabemos más sobre nuestro negocio un martes por la mañana de lo que solíamos saber al final del mes.”
Felipe García. CEO en Rogers.